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Cuidado de las piezas

Queremos que tus accesorios te acompañen y se mantengan bonitos durante mucho tiempo. Cada material y acabado necesita un cuidado diferente, por eso hemos preparado esta guía para que sepas cómo usarlas, limpiarlas y guardarlas según el tipo de pieza que tengas.

La regla más importante: Cuanto menos contacto tengan con perfumes, cremas, productos químicos, cloro o salitre, mejor conservarán su brillo y acabado.

Plata 925 sin baños

La plata 925 es un metal noble, pero puede oscurecerse con el tiempo por el contacto con el aire, el pH de la piel o ciertos agentes externos. Es un proceso natural de la plata y puede limpiarse con el cuidado adecuado.

¿Cómo usarla?

El uso frecuente ayuda a que la plata se mantenga más brillante, ya que el roce natural con la piel contribuye a retirar parte de los aceites superficiales.

Contacto con agua

Puede mojarse con agua dulce, pero es importante secarla de inmediato. Evita usarla en piscinas o en la playa, ya que el cloro y el salitre pueden acelerar su oscurecimiento.

¿Cómo limpiarla?

Si notas que se oscurece, puedes limpiarla con un paño específico para pulir plata (estos vienen impregnados con agentes limpiadores). Si tiene suciedad acumulada, puedes aplicar con suavidad una mezcla de bicarbonato y agua, siempre con mucho cuidado y retirando bien cualquier resto después.

Plata 925 bañada en oro

Las piezas de plata 925 bañadas en oro combinan una base de plata con una capa exterior dorada. Ese acabado necesita mimo, porque el roce excesivo, el agua o los productos químicos pueden desgastarlo con el tiempo.

¿Cómo usarla?

Póntela siempre al final, después de aplicar el perfume, la crema y el maquillaje. También es recomendable quitártela al llegar a casa.

Contacto con agua

Evita mojarla. El agua acelera el desgaste del baño de oro, especialmente si se combina con jabón, geles, cloro, salitre o productos de ducha.

¿Cómo limpiarla?

No utilices paños para pulir plata, bicarbonato, cepillos ni productos abrasivos. Para limpiarla, presiona suavemente con una microfibra seca. Si necesita una limpieza urgente, puedes sumergir la pieza brevemente en agua tibia con jabón neutro, enjuagar con cuidado y secar al instante sin frotar.

Plata 925 bañada en rodio

El rodio es un metal de la familia del platino, muy valorado por su brillo intenso y por la protección que aporta a la plata. En nuestras piezas, el baño de rodio ayuda a crear un acabado luminoso, tipo espejo, y actúa como una capa protectora que retrasa el oscurecimiento natural de la plata 925.

También aporta una mayor resistencia frente a las manchas y al desgaste superficial del uso cotidiano. Aun así, sigue siendo una capa exterior aplicada sobre la plata, por lo que necesita ciertos cuidados para conservar bien su brillo con el paso del tiempo.

¿Cómo usarla?

Es más resistente que otros baños, pero conviene evitar el contacto directo con perfumes.

Contacto con agua

Te recomendamos quitártela antes de bañarte o nadar. El cloro de piscinas y algunos productos de baño pueden dañar la capa de rodio y hacer que se vuelva más porosa.

¿Cómo limpiarla?

No uses líquidos limpia-plata por inmersión ni paños abrasivos, porque pueden deteriorar el rodio. Para limpiarla, sumérgela brevemente en agua templada con jabón líquido suave, frota con las yemas de tus dedos, enjuaga y seca con un paño muy suave.

Acero 316L pulido

El acero 316L pulido es una de las opciones más prácticas y resistentes de RUSKIÑA. Es un material muy estable, hipoalergénico y preparado para acompañarte en rutinas activas, porque mantiene muy bien su estructura frente al roce, el sudor y el contacto con el agua.

Su acabado pulido aporta un brillo limpio y uniforme, con ese efecto luminoso que hace que la pieza se vea cuidada sin necesitar demasiado mantenimiento. Al tratarse de acero trabajado directamente en acabado pulido, conserva muy bien el color y evita los problemas habituales de otros materiales que se manchan, se oxidan o se deforman con facilidad.

También es una opción muy cómoda para quienes buscan piezas fáciles de llevar a diario: aguanta bien entrenamientos, días largos, calor, sudor y cambios de plan sin exigir demasiados cuidados. Aun así, limpiarlo de vez en cuando ayuda a retirar la grasa corporal, restos de productos o salitre, para que el brillo se mantenga bonito durante más tiempo.

¿Cómo usarlo?

Puedes llevarlo en el día a día con mucha tranquilidad. Soporta bien el roce habitual, la sudoración y el uso frecuente, por lo que funciona muy bien en piezas que quieres repetir mucho sin estar pendiente de quitártelas constantemente.

Contacto con agua

Es resistente al agua dulce y salada. Si lo usas en la playa, te recomendamos enjuagarlo después con agua limpia para retirar el salitre y evitar que el brillo se vea apagado.

¿Cómo limpiarlo?

Puedes limpiarlo con agua tibia, jabón lavavajillas y un cepillo de dientes de cerdas suaves, sobre todo si la pieza tiene eslabones, relieves o zonas donde pueda acumularse grasa corporal. Después, sécalo bien con un paño limpio antes de guardarlo.

Acero 316L bañado en oro

El acero 316L bañado en oro combina una base muy resistente con un acabado dorado cálido. La base de acero soporta bien el uso diario, el sudor y el contacto puntual con agua, no se oxida con facilidad y requiere poco mantenimiento.

Aun así, el color dorado sigue siendo una capa exterior. Por esta razón necesita ciertos cuidados para que el acabado se conserve bonito durante más tiempo.

¿Cómo usarlo?

La pieza resistirá el uso diario, pero evita el contacto directo con químicos industriales, perfumes directos y geles exfoliantes. Estos productos pueden debilitar el baño dorado y acelerar su desgaste.

Contacto con agua

La base de acero resiste bien, pero la exposición constante a productos químicos de duchas o agua caliente puede afectar la adherencia del baño de oro a largo plazo. Para cuidarlo mejor, te recomendamos quitártelo antes de ducharte o nadar.

¿Cómo limpiarlo?

Límpialo con un paño de microfibra humedecido únicamente en agua tibia y una gota de jabón neutro. Evita bicarbonato y cepillos de cerdas duras, y seca muy bien la pieza antes de guardarla.

Consejos para conservar tus piezas

→ Guárdalas por separado para evitar roces entre ellas.

→ Evita dejarlas en baños o zonas húmedas durante mucho tiempo.

→ No las expongas directamente a perfumes, cremas, maquillaje, productos de limpieza, cloro o salitre.

→ Límpialas con suavidad después de usarlas, especialmente si han estado en contacto con sudor o productos cosméticos.

→ Asegúrate de que estén completamente secas antes de guardarlas.

Con estos cuidados, tus accesorios podrán mantener mejor su brillo y su acabado para hacerte lucir guapa en cualquier ocasión.

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18,78 mm0.74 in19
19,10 mm0.75 in20

Para saber el diámetro de tu dedo, solo necesitas una tira de papel.

 

1. Enrolla la tira de papel alrededor de tu dedo y ajústala.

2. Una vez ajustada, pinta una marca que señale los dos extremos de la tira de papel que se superponen.

3. Ahora solo tienes que estirar la tira de papel, y medir de marca a marca, y esa es tu talla.

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